Tesla (NASDAQ:TSLA) cerró su segundo trimestre fiscal con un récord de 480.126 vehículos entregados, un 25% más interanual, y unos ingresos de 28.236 millones de dólares que superaron las estimaciones en un 7%, según ha informado Yahoo Finance. Sin embargo, el beneficio por acción de 0,33 dólares quedó un 38,5% por debajo del consenso, lastrado por un desplome del 56,9% en el resultado operativo, que cayó hasta los 398 millones, y un flujo de caja libre negativo de 1.092 millones de dólares tras más que duplicar el capex.
La acción cotiza en 342,27 dólares, un 23,9% menos en lo que va de año y un 13,2% por debajo del nivel de hace un mes. La cobertura analítica suma 47 firmas, de las que 6 recomiendan compra fuerte, 17 compra, 18 mantener, 4 vender y 2 vender fuerte. El precio objetivo medio se sitúa en 395,34 dólares, lo que implica un potencial alcista del 15,5% si el consenso acierta. La disparidad de opiniones refleja el choque entre una narrativa de crecimiento anclada en la inteligencia artificial y una estructura de márgenes bajo presión.
El caso alcista: entregas y suscripciones a FSD
Los analistas optimistas apuntan al volumen. El CFO Vaibhav Taneja declaró que la compañía «salió del segundo trimestre con su mayor cartera de pedidos desde 2023». Las suscripciones activas del sistema de conducción autónoma FSD alcanzaron 1,48 millones, un incremento interanual del 56%, con una tasa de adopción superior al 55% en las entregas norteamericanas nuevas. El proyecto Robotaxi ha sumado más de 380.000 millas sin supervisión en seis ciudades con un registro de seguridad que la dirección calificó de impecable.
El negocio de software está escalando: los ingresos de Servicios y Otros crecieron un 50% y el almacenamiento de energía trepó hasta 13,5 GWh. Analistas como los del consenso alcista ven en Robotaxi, Optimus y la monetización de FSD el sostén de un múltiplo forward P/E de 175 veces, muy por encima de cualquier fabricante tradicional.
El caso bajista: margen operativo colapsado y valoración exigente
Los escépticos señalan el deterioro de la rentabilidad. El margen operativo cayó al 1,4%, el margen bruto del negocio de automoción (excluyendo créditos regulatorios) retrocedió del 19,2% al 16,3%, y el flujo de caja libre viró a negativo 1.092 millones tras un capex que más que duplicó. La acción cotiza a un P/E histórico de 311 veces y un P/B de 15,56, mientras un modelo de valoración por IA citado por Yahoo Finance sitúa el valor justo en 303,08 dólares, un 11,45% por debajo del precio actual.
Además, los mercados de predicción otorgan solo un 19% de probabilidad a que Robotaxi se lance en California antes de fin de año y un 10,5% a que Optimus comience envíos. La dirección advirtió que los gastos operativos seguirán creciendo en 2026 y más allá, lo que presiona aún más los márgenes a corto plazo.
La señal que falta: márgenes en el Q3
El siguiente dato clave llegará con la publicación de resultados del tercer trimestre, prevista para el 21 de octubre. Los inversores atentos vigilarán tres variables: el margen bruto de automoción (si se estabiliza por encima del 17% o cae por debajo del 15%), la expansión geográfica de Robotaxi y los hitos de producción de Optimus. Hasta que uno de esos factores confirme una inflexión, el riesgo de pagar una prima por IA no demostrada equivale al de apostar en corto contra una compañía con 43.500 millones en caja.
La acción cotiza por debajo de sus medias móviles de 50 días (371,09 dólares) y 200 días (406,08 dólares). Los mercados de predicción sitúan con un 54,5% de probabilidad que las acciones cerrarán agosto en torno a los 360 dólares. Mientras tanto, el consenso mantiene: el coste de la paciencia es menor que el de elegir el lado equivocado en una cobertura dividida casi por igual.
