El consumidor estadounidense ha mostrado una resistencia notable este año pese a la presión de los precios de la gasolina y los alimentos, pero esa fortaleza podría peligrar en los próximos meses, según alerta Goldman Sachs. El economista jefe del banco, Jan Hatzius, advierte en una nota reciente que el impulso del gasto apoyado en devoluciones fiscales superiores a lo previsto está llegando a su fin.
Las ventas de empresas de consumo del S&P 500 crecieron a buen ritmo en el segundo trimestre: un 5,9% interanual entre las compañías de consumo discrecional (la mediana del sector) y un 3,9% en el segmento de productos básicos. El repunte fue generalizado, con mejoras tanto en firmas dirigidas a consumidores de renta baja como alta. Sin embargo, Hatzius subraya que esa pujanza «fue el producto temporal del aumento de devoluciones tributarias», según recoge Yahoo Finance.
Caída de las ventas minoristas y freno del flujo de caja
La caída registrada en julio en las ventas minoristas reflejó en parte el impacto de un Prime Day de Amazon adelantado respecto al calendario habitual, pero el economista de Goldman considera que la trayectoria revisada de los datos resulta ahora «mucho más coherente» con la tesis del banco: la fortaleza de la primavera fue una burbuja alimentada por el repunte de las devoluciones de impuestos. «Esperamos que el crecimiento del gasto real del consumidor se ralentice al 1-1,5% en la segunda mitad del año, a medida que el flujo de caja real se estanque», advierte Hatzius.
El economista recuerda que la economía estadounidense se expandió a una tasa anualizada del 1,5% en el segundo trimestre, una desaceleración frente al 2,1% del primero. Pese a ello, el gasto del consumidor aceleró hasta un ritmo anualizado del 3,2% —muy por encima del anémico 0,5% del trimestre anterior—, impulsado por compras de bienes (sobre todo vehículos y medicamentos con receta) y servicios (alimentación fuera del hogar).
Divergencia entre consumidores de alta y baja renta
«El consumidor está bien y estable», afirmó en julio Andre Schulten, director financiero de Procter & Gamble, en declaraciones a Yahoo Finance. No obstante, Schulten matiza que la compañía detecta comportamientos divergentes: los hogares de renta alta continúan comprando las últimas innovaciones de P&G, mientras que los consumidores de renta baja, que viven de salario a salario, se muestran más cautelosos en sus compras y selectivos en sus cestas.
La previsión de Goldman para el segundo semestre se pondrá a prueba esta semana con la publicación de resultados de grandes minoristas: Home Depot, Lowe’s, Walmart y Target. Según Deutsche Bank, Walmart será especialmente vigilado, dado que sus perspectivas reflejarán «la dificultad de generar incrementos adicionales de ventas en un entorno de consumo cauteloso y potencialmente más promocional».
La alerta del banco refuerza la tesis de que el motor del crecimiento económico estadounidense —el gasto del consumidor— afronta un periodo de moderación, con implicaciones tanto para empresas del sector como para los mercados globales atentos a la evolución de la inflación y las decisiones de la Reserva Federal.
