Meta se enfrenta este martes a una de sus mayores batallas judiciales en Estados Unidos. Un tribunal federal en Oakland, California, comienza a evaluar las acusaciones de 29 fiscales estatales que sostienen que la compañía de Mark Zuckerberg diseñó e implementó funciones que generan adicción en niños y adolescentes en Instagram y Facebook. La indemnización económica estimada podría alcanzar los 1.400 millones de dólares, aproximadamente 1.208 millones de euros, según fuentes del litigio recogidas por Expansión.
La jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers y un jurado de ocho personas escucharán los argumentos de los fiscales, que afirman que Meta violó la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA, por sus siglas en inglés) al recopilar de forma ilegal información de menores de 13 años. Cuatro estados —California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey— agregan además acusaciones por incumplimiento de las leyes del consumidor.
Parte de un litigio multidistrital más amplio
El juicio forma parte de un litigio multidistrital que reúne a más de 3.000 demandantes contra Meta y otros gigantes tecnológicos, como Google, TikTok y Snap. Las demandas argumentan que estas plataformas diseñaron sus productos para maximizar el tiempo de pantalla de los usuarios, fomentando conductas adictivas en niños y adolescentes que derivan en daños emocionales y físicos, incluyendo casos extremos fatales.
Este caso es el primero que logra ser evaluado por un jurado en el marco de posibles incumplimientos de la ley COPPA. La ley federal establece requisitos estrictos para la recopilación de datos de menores de 13 años, y su violación puede acarrear sanciones económicas significativas.
Antecedentes judiciales adversos para Meta
Meta llega a este juicio con varias derrotas recientes en los tribunales. A principios de agosto, un juzgado del distrito de Santa Fe en Nuevo México condenó a la compañía a pagar 567 millones de dólares a un fondo de reparación para la salud mental de los jóvenes. En marzo de 2026, un tribunal de Los Ángeles ordenó a Meta y Google pagar conjuntamente 6 millones de dólares a una joven de 20 años que demandó a ambas compañías por negligencia y adicción a redes sociales durante su adolescencia. De esa cifra, Meta debe cubrir el 70 % y Google el 30 % restante.
Estos precedentes sitúan a Meta en una posición delicada frente al escrutinio judicial y regulatorio sobre el impacto de sus plataformas en la población infantil. Las autoridades y organizaciones de protección al menor han intensificado la presión sobre las grandes tecnológicas para que implementen controles más estrictos y transparentes en el diseño de sus productos.
El contexto de las redes sociales y la salud mental juvenil
El debate sobre el diseño adictivo de las redes sociales ha cobrado fuerza en los últimos años, con estudios que vinculan el uso intensivo de plataformas digitales con problemas de salud mental en adolescentes, incluyendo ansiedad, depresión y trastornos alimentarios. Los fiscales argumentan que Meta conocía estos riesgos y, aun así, priorizó el crecimiento de su base de usuarios y el tiempo de interacción por encima del bienestar de los menores.
El juicio se desarrollará en las próximas semanas y su desenlace podría sentar un precedente importante para la regulación de las redes sociales en Estados Unidos y, potencialmente, en otras jurisdicciones. La presión regulatoria sobre gigantes tecnológicos también se extiende a Europa, donde la Comisión Europea ha impuesto normativas más estrictas sobre protección de menores y transparencia algorítmica.
