Sesenta años de ‘Taxman’: la canción de The Beatles que anticipó la revolución fiscal

EconomíaSesenta años de 'Taxman': la canción de The Beatles que anticipó la revolución fiscal

Hace seis décadas, The Beatles incluyó Taxman en su álbum Revolver (1966), una canción satírica que se convirtió en la primera protesta política explícita de la banda contra la presión fiscal. George Harrison denunciaba un tipo marginal del Impuesto sobre la Renta del 95% en Reino Unido: si ganaba una libra adicional, Hacienda se quedaba con diecinueve chelines de veinte. La letra «hay uno para ti, diecinueve para mí» no era una exageración, sino una descripción exacta de la realidad tributaria británica de la época.

Según recoge el economista Carlos Rodríguez Braun en un análisis publicado por Expansión, Taxman resultó pionera en tres frentes: musical, político y fiscal. En lo musical, anticipó el punk por su rebeldía directa, años antes de que bandas como The Sex Pistols adoptaran ese tono. En lo político, marcó un precedente al abordar abiertamente la fiscalidad y el gasto público, temas hasta entonces inusuales en la música popular.

El origen involuntario de la titulización musical

Pero el impacto más sorprendente de Taxman fue empresarial. Josh Harlan, fundador de Harlan Capital Partners, explicó en The Wall Street Journal que la canción transformó sin pretenderlo el negocio de la propiedad intelectual en la música. Acosados por el fisco y renuentes a abandonar Reino Unido (a diferencia de The Rolling Stones), Lennon y McCartney traspasaron los derechos de sus canciones a Northern Songs, compañía cotizada en Londres de la que poseían el 40% del capital.

Dick James, propietario del 50% restante, vendió su participación a ATV, que en 1985 fue adquirida por Michael Jackson. Este la fusionó con Sony en 1995, creando Sony/ATV. «Lo que empezó siendo un refugio fiscal para una banda británica terminó siendo una infraestructura en un conglomerado japonés de un imperio de la propiedad intelectual», señala Harlan. Se trataba de un activo que generaba ingresos recurrentes en forma de derechos cobrados por conciertos, anuncios o videojuegos. Hoy, Spotify paga 11.000 millones de dólares anuales por derechos a la industria musical, un mercado cuyo germen creó involuntariamente Harrison.

La reducción global de tipos marginales

Desde el punto de vista fiscal, Taxman anticipó la reducción generalizada de tipos marginales que se produjo en todo el mundo en las décadas siguientes. Los contribuyentes de mayores ingresos recurrieron a la ingeniería fiscal, abandonaron actividades o cambiaron su residencia fiscal. Como reacción a la evasión y la elusión, y ante el aumento del gasto público, las Haciendas ampliaron su base recaudatoria hasta alcanzar al grueso de la población.

En todas partes se mantuvo el señuelo de la progresividad, pero los Estados acometieron esfuerzos de ocultación tributaria y propaganda sobre las virtudes del gasto público. Sin embargo, no pudieron impedir la reacción de ciudadanos que ya no creen que el gasto lo paguen solo «los ricos». Si Taxman fue una protesta de contribuyentes acaudalados, hoy el tema afecta al ciudadano corriente, que se identifica con versos como «Si conduces un auto / Voy a cobrarte la calle / Si tratas de sentarte / Voy a cobrarte el asiento».

Harrison criticaba tanto a conservadores como a laboristas en su letra. En España, como recuerda Rodríguez Braun, «sabemos muy bien que derecha e izquierda nos crujen, y que al final, como dice la canción, trabajamos para Hacienda».


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