Los ministros de Economía y Finanzas de España, Alemania, Austria, Italia, Portugal y Polonia han solicitado formalmente a la Presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea la apertura de un debate conjunto sobre un impuesto a los beneficios extraordinarios de las petroleras derivados de la guerra de Irán, según informa Expansión. La petición se formalizó mediante una carta remitida el pasado sábado y plantea la inclusión del tema en la cumbre informal del Ecofin prevista para el 18 y 19 de septiembre en Dublín.
En el documento conjunto, los firmantes denuncian que las compañías petroleras están obteniendo «una rentabilidad general y márgenes sobre productos refinados que, si bien están posiblemente influidos por la escasez de productos específicos, superan el aumento de los precios del crudo». Los seis Estados consideran que las medidas adoptadas hasta ahora a nivel nacional «no han sido suficientes para reducir o estabilizar los precios para las empresas y los ciudadanos de forma permanente», en medio de un «creciente descontento por el aumento del costo de vida».
Más allá del precedente de Ucrania
La iniciativa va un paso más allá del impuesto temporal del 33% sobre beneficios extraordinarios que la Unión Europea introdujo en 2022 como «contribución de solidaridad» por la guerra de Ucrania. En esta ocasión, los ministros apuestan por «un análisis más específico de cómo las ganancias extranjeras de las empresas petroleras multinacionales pueden incluirse de una manera más selectiva», según el texto de la misiva.
Los firmantes reclaman el desarrollo de «un mecanismo europeo común capaz de proteger el mercado único, teniendo al mismo tiempo en cuenta la diversidad de situaciones nacionales y sus partes interesadas, además de cumplir con el principio de subsidiariedad». La petición enfatiza la urgencia de contar con los resultados de la investigación europea sobre los márgenes de beneficio de las refinerías «para garantizar que las refinerías no se estén aprovechando de la situación energética actual».
Marco común para evitar la fragmentación
La carta subraya la necesidad de «un enfoque común» dentro de «un marco a escala de la UE», con el objetivo de evitar la fragmentación del mercado interior y garantizar que las medidas fiscales no generen distorsiones competitivas entre Estados miembros. Los ministros solicitan a la Presidencia irlandesa que el tema se aborde «lo antes posible, y de manera ideal durante la reunión informal del Ecofin» de septiembre.
La iniciativa refleja la creciente presión política en varios países europeos ante el encarecimiento de los combustibles, atribuido en parte a la escalada del conflicto con Irán y su impacto en la oferta global de crudo. Los seis gobiernos firmantes consideran que un tributo coordinado a nivel comunitario es la vía más efectiva para garantizar una respuesta equitativa y evitar que las petroleras trasladen márgenes inflados a los consumidores finales.
