Miles de propietarios de carteras cripto de hardware se enfrentan a nuevos riesgos de seguridad tras filtraciones de datos personales en empresas de mensajería que trabajaban con fabricantes como Trezor y SafePal, según informa TechCrunch. Las brechas expusieron nombres, direcciones postales, correos electrónicos y números de teléfono de clientes que habían adquirido estos dispositivos físicos para almacenar sus criptomonedas fuera de internet.
Las carteras de hardware son dispositivos offline diseñados para dificultar los ataques remotos. Sin embargo, los hackers apuntaron a la cadena de suministro tecnológica más amplia, obteniendo información personal sobre dónde residen titulares de activos cripto de alto valor. Con estos datos, los delincuentes pueden ejecutar ataques físicos conocidos como wrench attacks (ataques con llave inglesa, en referencia al uso de armas o violencia), cuyo objetivo es obtener por la fuerza la frase semilla (seed phrase) almacenada en la cartera.
La firma de seguridad blockchain CertiK confirmó decenas de wrench attacks reportados durante 2025, un incremento del 75% respecto al año anterior, con robos superiores a 40 millones de dólares. Chainalysis, especialista en análisis forense de criptomonedas, cifra las pérdidas en cerca de 30 millones de dólares hasta la fecha, con bandas que recurren a secuestros e invasiones de domicilios para exigir las frases semilla. Con acceso a esta información, los atacantes pueden tomar el control irreversible de los fondos en la blockchain pública.
Tanto Trezor como SafePal advirtieron a sus clientes que permanezcan alerta ante intentos de phishing, mensajes dirigidos a teléfonos o correos electrónicos con el fin de engañar a las víctimas y robar sus criptoactivos. La información filtrada facilita estas campañas de ingeniería social al proporcionar datos de contacto verificados.
En un incidente paralelo a principios de mes, hackers sustrajeron más de 130 millones de dólares en criptomonedas directamente de la blockchain al adivinar las contraseñas generadas por las carteras Coldcard de Coinkite. Los atacantes lograron predecir las frases semilla que los dispositivos Coldcard generaban offline para sus usuarios. Pese a que las carteras y frases nunca se conectaron a internet, los hackers pudieron generar las contraseñas de las carteras al vuelo y vaciar los fondos desde la blockchain.
Una víctima declaró en la red social X que había hecho «todo bien», pero que «nada de eso importó… todo por culpa de que el hardware que creó la frase semilla originalmente tenía una línea en su código de 2021 con una vulnerabilidad». El episodio subraya cómo fallos en el software de los propios dispositivos de seguridad pueden anular las precauciones del usuario final.
Estos sucesos ponen de relieve las debilidades sistémicas en el ecosistema tecnológico del que depende la industria cripto, donde la seguridad de un activo digital puede verse comprometida no solo por ataques directos, sino por filtraciones en proveedores de servicios auxiliares como transportistas o por defectos en el código de los dispositivos que se supone garantizan la máxima protección.
