El 57,1% de los adultos podría padecer aterosclerosis sin haber desarrollado síntomas ni haber sido diagnosticado previamente, según un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) y el Rigshospitalet de Dinamarca. La investigación, presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología y publicada simultáneamente en The New England Journal of Medicine, analizó a 16.808 personas de entre 18 y 70 años en España y Dinamarca, todas ellas sin antecedentes de aterosclerosis conocida.
La aterosclerosis, responsable de la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, es una afección silenciosa que comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. Cada año mueren cerca de 20 millones de personas por enfermedades cardiovasculares en todo el mundo, especialmente por infarto e ictus, y la mayoría de estas muertes se deben a la aterosclerosis, según datos del CNIC.
Detección temprana mediante técnicas avanzadas de imagen
Los investigadores evaluaron a los participantes mediante técnicas avanzadas de imagen para detectar placas de aterosclerosis en las arterias carótidas, femorales y coronarias. Además, se analizaron factores de riesgo cardiovasculares, biomarcadores en sangre, muestras para estudios ómicos e imágenes de retina, generando una de las bases de datos más completas sobre aterosclerosis desarrolladas hasta la fecha.
Un hallazgo destacado es que aproximadamente una de cada 13 personas de entre 18 y 29 años ya presentaba aterosclerosis en alguna arteria del cuerpo, proporción que aumentaba progresivamente con la edad hasta alcanzar 9 de cada 10 personas entre los 60 y los 70 años. La mayoría de las personas que tienen aterosclerosis en las arterias del corazón (coronarias) también la tienen en las arterias del cuello o de las piernas (carótidas o femorales).
Diferencias por sexo y etapa vital
El estudio revela importantes diferencias entre hombres y mujeres. En los varones, la prevalencia aumentaba desde etapas más tempranas, con un perfil aterosclerótico entre 5 y 10 años adelantado respecto al de las mujeres. En ellas, el incremento más acusado se observó entre los 40 y los 60 años, un periodo que coincide con la transición menopáusica.
«En nuestro paradigma, los ecógrafos portátiles, que pueden ser utilizados por cualquier profesional sanitario, se implantarán como estándar para el cribado de enfermedad cardiovascular desde etapas tempranas de la vida», explica Borja Ibáñez, investigador del CNIC y uno de los autores del estudio.
El proyecto REACT: hacia la medicina de precisión cardiovascular
Esta investigación se enmarca en la primera fase del proyecto REACT (Reversal of Early Atherosclerosis through personalised Curative Treatment), uno de los mayores estudios realizados hasta la fecha para cartografiar la presencia de aterosclerosis silente a lo largo de la vida adulta. REACT está financiado por la Fundación Novo Nordisk y tiene como fin transformar la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular mediante un enfoque de medicina de precisión basado en la identificación precoz de la aterosclerosis.
Valentín Fuster, director del CNIC, señala: «En REACT quisimos estudiar cómo la enfermedad aterosclerótica aparece en edades mucho más tempranas para proponer una intervención precoz sobre la aterosclerosis que podría no solo evitar que progrese, sino incluso permitir su curación. REACT responderá a esta pregunta de manera definitiva».
El proyecto parte de la idea de pasar del modelo actual, basado en estimar la probabilidad de enfermedad cardiovascular a partir de factores de riesgo tradicionales como la tensión arterial, el colesterol y el tabaquismo, a un nuevo paradigma en el que la enfermedad se detecte directamente mediante técnicas de imagen antes de que produzca síntomas. Está previsto que REACT se desarrolle durante 8 años en dos fases. La primera (REACT-DETECT) comenzó en 2024 y, si se obtiene la financiación necesaria, la fase 2 (REACT-PROTECT) está prevista para el periodo 2027-2032.
