Los precios de los carburantes en España han escalado hasta niveles no vistos desde marzo. El litro de gasolina alcanzó los 1,705 euros de media el 1 de agosto de 2026, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica. El incremento coincide con la reducción de la rebaja en el impuesto especial de hidrocarburos, que pasó de 15 a 10 céntimos por litro, en plena operación salida estival.
El gasóleo también ha superado la barrera de los 1,8 euros por litro, situándose en 1,818 euros de media, una cota que no se registraba desde mediados de abril. Ambos combustibles han subido aproximadamente un 2% respecto al último día de julio, según informó Expansión.
Contexto de tensión geopolítica y retirada gradual del apoyo fiscal
La escalada del precio de los carburantes se produce en un entorno de tensión geopolítica sostenida en el estrecho de Ormuz. Trump aseguró hace poco haber alcanzado las bases de un acuerdo con Irán tras cinco meses de conflicto, pero la situación energética global sigue siendo volátil. Además, la OPEP+ evalúa aumentar su oferta de crudo pese a la caída de suministros derivada de la guerra.
El Gobierno español había aprobado un paquete de medidas para combatir los efectos económicos del conflicto en Irán, pero ahora inicia la retirada gradual del alivio fiscal. La bonificación se recortará nuevamente en septiembre hasta 5 céntimos por litro y desaparecerá por completo en octubre, cuando el impuesto especial de hidrocarburos volverá a su cuantía ordinaria. El IVA sobre combustibles ya regresó al tipo general del 21% en julio.
Críticas del sector en plena temporada turística
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) advirtió días atrás que el encarecimiento superaría los 6 céntimos por litro desde el 1 de agosto. La organización calificó de «revés innecesario» la retirada de las bonificaciones en pleno verano, cuando se esperan 5,6 millones de desplazamientos por carretera durante el primer fin de semana del mes.
Ceees considera que la decisión perjudica el poder adquisitivo de los ciudadanos y la competitividad del sector turístico, subrayando que la situación de los mercados energéticos globales «está lejos de haberse consolidado».
Tanto la gasolina como el gasóleo acumulan cerca de veinte sesiones consecutivas al alza. Los precios actuales sitúan a España en niveles similares a los de marzo de 2026, antes de que el Ejecutivo activara las primeras medidas de alivio fiscal en respuesta a la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio.
