BBVA distribuirá 0,37 euros brutos por acción entre sus accionistas el próximo 15 de octubre a cuenta de los resultados de 2026, según ha anunciado la entidad. Esta cifra representa un incremento cercano al 16% respecto al dividendo a cuenta de 2025 y marca un récord en la historia del banco.
En total, el pago alcanzará aproximadamente 2.000 millones de euros. El último día para adquirir acciones con derecho a participar en el reparto será el 12 de octubre; a partir del 13, las acciones cotizarán sin derecho al dividendo.
Política de retribución al accionista
La política de dividendos de BBVA contempla distribuir entre el 40% y el 50% del beneficio consolidado (pay-out) mediante dividendos en efectivo y programas de recompra de acciones. Además, la entidad se compromete a distribuir todo el capital que exceda el 12% de CET1, el capital de máxima calidad.
En julio de 2025, al presentar sus objetivos estratégicos a medio plazo, BBVA estimó que contaría con 49.000 millones de euros de capital CET1. De esa cifra, al menos 13.000 millones se destinarían a financiar el crecimiento orgánico, mientras que los 36.000 millones restantes se reservarían para remunerar a los accionistas.
Retribución acumulada desde 2025
Desde entonces, BBVA ha pagado dividendos por importe de 5.200 millones de euros con cargo a 2025 y ha completado dos programas de recompra de acciones: uno ordinario de 993 millones de euros como parte de la retribución de 2024 y otro extraordinario de 3.960 millones de euros. Además, ha anunciado un tercer programa extraordinario de 2.000 millones de euros, cuyo primer tramo está próximo a finalizar.
Sumando el dividendo a cuenta de 2026 que se abonará el 15 de octubre, la retribución total acumulada al accionista alcanza cerca de 14.200 millones de euros. La cifra refleja la solidez de los resultados de la entidad y su compromiso con la generación de valor para los inversores en un contexto de tensiones en los mercados bursátiles.
La entidad, según informó Expansión, mantiene su estrategia de combinar dividendos en efectivo con recompras de acciones para ofrecer flexibilidad y maximizar el retorno a sus accionistas. El anuncio confirma la posición de BBVA como uno de los bancos europeos más activos en política de retribución.
